Glaucoma: tipos síntomas y causas de su aparición. Tratamientos

Glaucoma

El glaucoma es un grupo de enfermedades que pueden dañar el nervio óptico del ojo y provocar la pérdida de visión. Si no se trata, puede conducir a la ceguera. De hecho, es una de las principales causas de ceguera en sitios como por ejemplo, Australia, donde afecta aproximadamente al 3% de la población.

Es más frecuente que aparezca con la edad avanzada y en las mujeres. Casi la mitad de las personas con glaucoma no saben que tienen la enfermedad, por lo que la detección es de primordial importancia.

Aunque no hay cura para el glaucoma, la buena noticia es que, si se diagnostica a tiempo, por lo general puede ser controlado y el tratamiento continuo puede prevenir la ceguera.

Glaucoma

Causas del Glaucoma

El glaucoma suele producirse cuando se produce un bloqueo de los canales de flujo de fluidos naturales. Esto provoca la acumulación de líquido en el ojo, aumentando la presión sobre el nervio que envía las imágenes desde el ojo hasta el cerebro para su procesamiento. Eventualmente, la presión daña el nervio óptico la visión se reduce gradualmente.

Sin embargo, el glaucoma no es simplemente un caso de aumento presión en el ojo que se pueda diagnosticar mediante la medición de la presión. El 90% de las personas con presión elevada no tiene glaucoma, y ​​la tercera parte de aquellos con glaucoma tienen una presión normal del ojo. En algunas personas, el daño al nervio óptico puede ser causado por otros factores, en muchas ocasiones, desconocidos.

Ojo con Glaucoma

Síntomas del Glaucoma

Cualquiera sea la causa, el riesgo es que debido a que con frecuencia no hay síntomas evidentes, el daño a los nervios puede pasar desapercibido hasta que una proporción significativa de la visión se ha perdido. Al glaucoma se le ha llegado a llamar El ladrón de la vista, ya que puede desarrollarse sin mostrar síntomas en la víctima, eliminando la visibilidad poco a poco y haciendo que, cuando te des cuenta, ya sea demasiado tarde.

Por lo tanto, la detección temprana, el diagnóstico y el tratamiento por parte de su oftalmólogo es de vital importancia para preservar la visión. El daño no se puede revertir, por lo que los chequeos regulares son altamente recomendables.

Quien está en riesgo de Glaucoma

Se estima que casi el 50% de las personas que sufren glaucoma aún no saben que padecen la enfermedad. Por lo tanto, es particularmente importante considerar si podrías estar en esta categoría de riesgo. Las personas en riesgo son aquellas que:

  • Tienen una historia familiar de glaucoma.
  • Tienen diabetes o presión arterial alta.
  • Sufren de migrañas o la enfermedad de Raynaud.
  • Son cortos de vista.
  • Han sufrido una lesión ocular previa.
  • Han usado o usan esteroides (por ejemplo, para el asma, el eccema, enfermedad de las articulaciones, enfermedades de los ojos y otros)

Si usted está en un grupo de riesgo, debe revisarse los ojos para asegurarse de que no padece glaucoma antes de los 35 años. Para todos los demás, es muy recomendable para revisarse los ojos antes de los 40 años y, a continuación, cada dos años.

Tipos de Glaucoma

Tipos de Glaucoma

Aunque hay varios tipos de glaucoma, hay dos tipos principales: glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado.

Glaucoma de ángulo abierto: El tipo más común de glaucoma. Por lo general avanza lentamente y con frecuencia puede pasar desapercibido durante muchos meses o años, causando un deterioro gradual de la visión.

Glaucoma de ángulo cerrado: Existen dos tipos de glaucoma de ángulo cerrado, el que se inicia de manera repentina y el que se inicia de manera gradual.

El glaucoma de ángulo cerrado es un tipo de glaucoma poco frecuente, que no produce síntomas notorios. El borde exterior del iris (parte coloreada del ojo) bloquea el ángulo de drenaje en la parte frontal del ojo, causando un aumento repentino de la presión intraocular. Este tipo de glaucoma es más común en pacientes de edad avanzada, los que padecen hipermetropía, y los de origen asiático.

Los síntomas de ángulo cerrado agudo de glaucoma son:

  • Dolor en el ojo.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Nauseas y vómitos.
  • Visión borrosa.
  • Halos alrededor de las luces y el arco iris.

Este tipo de glaucoma es grave y puede conducir rápidamente a la ceguera. Es muy importante que consulte a su oftalmólogo de inmediato si tienes cualquiera de estos síntomas.

Diagnóstico del Glaucoma

El glaucoma sólo se puede detectar con un examen completo de los ojos. Se tendrá en cuenta tu historia clínica para identificar factores de riesgo. El diagnóstico se realiza a través de los siguientes pasos:

  • Gracias a un instrumento especial llamado un tonómetro se podrá medir la presión intraocular (PIO). Se coloca suavemente sobre el ojo una pequeña punta de plástico sensible a la presión después de haber colocado una gota de anestésico.
  • Con una lente de contacto especial se examinará el ángulo de drenaje para ver si éste se encuentra bloqueado.
  • Se dilatarán las pupilas con unas gotas especiales y el oftalmólogo examinará si el nervio óptico está dañado.
  • Se realiza una paquimetría (establece el grosor corneal).
  • Se hace una prueba del campo visual. Se te pedirá que mires en una pantalla de ordenador y aprietes un botón cuando veas un destello de luz o una fila de líneas negras.
  • Se realiza una fotografía en 3D del disco óptico. Se hace con una cámara de retina digital. Es una prueba indolora sólo tarda unos pocos minutos.

Tratamiento del Glaucoma

El glaucoma puede tratarse de tres formas diferentes. Con gotas, con láser o con una cirugía. Te aconsejamos leer la sección de Cirugía láser de Glaucoma para conocer estos tres métodos.